Bajo la premisa de que los seres humanos somos auténticos narradores de historias, creamos este proyecto que consistió en la publicación de una serie de microcuentos inspirados en la cotidianidad, tomando en cuenta que como testigos y protagonistas, resulta casi espontáneo compartirlas con otros.

¿Quién no ha utilizado alguna vez la frase #TeTengoUnCuento cuando se trata de compartir experiencias nuevas? Precisamente esa expresión común sirve para acercar contenido que nace del día a día, y que podría considerarse un reflejo de la sociedad en diversos aspectos: político, económico, social, educativo, cultural, sexual, entre otros.

Para la construcción de estos cuentos se adoptó la voz de personajes que representan los arquetipos de la ciudad, ubicados en un contexto venezolano. Sin embargo, la próxima edición trata temáticas desde una perspectiva universal, recurriendo al humor y a la sátira como herramientas.

El experimento fue mutando, probando con diferentes formatos y propuestas visuales, hasta elegir una imagen más minimalista, acorde con la extensión de los cuentos. Los colores, igualmente, corresponden a los que identifican la marca.

Diseñadas en un formato digital, estas historias circularon por nuestras redes sociales desde el lanzamiento de Transeúnte, generando múltiples reacciones entre los lectores, quienes interactuaron dejando sus comentarios o compartiendo con sus seguidores.

La primera vez que se leyeron algunos de los relatos fue en el evento La mezcolanza, con la invitación a que los asistentes se motivaran a enviar sus propias historias. Actualmente #TeTengoUnCuento se difunde a través de la cuentra de Instagram @transeuntehabla, específicamente en las stories, puesto que funcionan como contenido efímero.

El objetivo es que estos cuentos formen parte de una recopilación digital accesible para los usuarios que integran la comunidad de Transeúnte, de manera que se incentiva la creación artística y literaria desde el hecho auténtico de narrar.