Corrección política

Arte: Pixabay.


Asegurar que vivimos la época de la corrección política en Hispanoamérica sonaría un tanto desfasado, si consideramos que es un término popularizado a mediados del siglo XX. No obstante, en la tercera edición de La Cháchara, evento que organizamos en el Café La Palma, nos planteamos una pregunta: «Lo políticamente correcto: ¿vaticinio de una dictadura moral?». 

A partir de entonces, trazamos una ruta que pretende responder esta interrogante. Es innegable que en el panorama político, social y cultural, palabras como censura, sensibilidad, ortodoxia o inmadurez, resuenan. En el consumo de medios y redes sociales, observamos y difundimos contenido, comentarios u opiniones que para algunas personas, raya en la intolerancia.  

Planteamientos que defienden esta postura como una forma de prescindir del lenguaje y actitudes ofensivas a las minorías son la contraposición de quienes la detractan. Aseguran que estamos ante una nueva era de mojigatería y doble moralismo, que simplemente nos invita a callar lo que pensamos para no causar estragos. ¿Esto será verdad o solo pura exageración?

En este escenario donde imperan los extremos, creemos importante explorar discursos y posiciones que permitan ampliar en el imaginario cuál es el impacto de lo políticamente correcto en la juventud. La idea es tratar de encontrar una definición exacta y su respectiva vinculación con el progresismo, tendencia política imperante en Hispanoamérica.

Por ello, esta temática inaugura el blog de Transeúnte, espacio en el que profundizamos hechos inherentes a la condición humana; con el fin de ofrecer —y ofrecernos— luces frente a la constante inquietud por un presente y un futuro cada vez más inciertos. El objetivo es que nuevas voces —antagónicas o no— se involucren con sus aportes y creaciones en este proyecto que empieza su andadura. 

Quienes deseen compartir algunos de sus textos o comentarios, pueden escribirnos a info@transeuntehabla.com. Nos encantará leerles. ¡Caminemos!