La cháchara mónica ojeda

La cháchara es un espectáculo en vivo que consta de una entrevista a personalidades vinculadas con el mundo del arte, un espacio para conversar acerca de temas relacionados con sus propuestas artísticas desde una perspectiva socio-cultural, a la vez que un performance que propicia el debate y reflexión crítica con la participación del público. 

La cháchara es un espectáculo en vivo que consta de una entrevista a personalidades vinculadas con el mundo del arte, un espacio para conversar acerca de temas relacionados con sus propuestas artísticas desde una perspectiva socio-cultural, a la vez que un performance que propicia el debate y reflexión crítica con la participación del público. 

La primera edición contó con la escritora Mónica Ojeda como invitada. En torno a su novela Mandíbula nació el título «Pornoliteratura y horror: la belleza también perturba», con la intención de hurgar en la naturaleza del ser humano; en lo bello, manifestación de lo terrible y también, anticipación del horror. Un tema que forma parte de sus intereses tanto literarios como investigativos.

A lo largo de la conversación, guiada por la periodista María Laura Padrón, salieron a flote las obsesiones por narrar hechos insoportables, y cómo en la obscenidad, la podredumbre, la incorrección, la perversión, es posible hallar placer. En el intermedio de preguntas y respuestas, la autora compartió fragmentos de esta obra, además de la anterior Nefando, con el fin de introducir a las personas en un universo grotesco a través del lenguaje.  

El Café La Palma fue el escenario de este evento, donde asistieron amantes de la literatura, que interactuaron con Mónica Ojeda en diversos espacios de preguntas y respuestas, relacionadas con los significados de erotismo y pornografía, un concepto mutable a lo largo del tiempo, haciendo referencia a un ensayo de Susan Sontag, La imaginación pornográfica.

Expresó, en relación con su propia obra y sus fascinaciones como lectora, que lo que le interesa y le conmueve de la literatura, es el contraste entre la belleza del lenguaje y el extremo dolor. «Si el tema es violento, pero con unas palabras que me acarician, eso me genera una respuesta corporal increíblemente intensa, es lo que me hace llorar con un libro y es lo que me hace leer constantemente». 

Sin duda, la actividad se transformó en un espacio de debate y reflexión alrededor de temas que disparan la curiosidad. Durante la entrevista estuvo disponible la pizarra #ÉchanosTuCuento para que poco a poco escribieran pequeñas historias que fueron compartidas al final de la noche, momento en el que los tragos cobraron mayor protagonismo, continuando la charla en distintos rincones del bar.La nota de prensa puede ser leída en Diario ABC y en Luz Cultural. También, parte de la conversación que fue reseñada en Diario 16

La primera edición contó con la escritora Mónica Ojeda como invitada. En torno a su novela Mandíbula nació el título «Pornoliteratura y horror: la belleza también perturba», con la intención de hurgar en la naturaleza del ser humano; en lo bello, manifestación de lo terrible y también; anticipación del horror.

A lo largo de la conversación, guiada por la periodista María Laura Padrón, salieron a flote las obsesiones por narrar hechos insoportables, y cómo en la obscenidad, la podredumbre, la incorrección, la perversión, es posible hallar placer. En el intermedio de preguntas y respuestas, la autora compartió fragmentos de esta obra, además de la anterior Nefando, con el fin de introducir a las personas en un universo grotesco a través del lenguaje.  

El Café La Palma fue el escenario de este evento, donde asistieron amantes de la literatura, que interactuaron con Mónica Ojeda en diversos espacios de preguntas y respuestas, relacionadas con los significados de erotismo y pornografía, un concepto mutable a lo largo del tiempo. “Lo que me interesa de la literatura, y me conmueve como lectora, es el contraste entre la belleza del lenguaje y el extremo dolor. Si el temas es violento, pero con unas palabras que me acarician, eso me genera una respuesta corporal increíblemente intensa, es lo que me hace llorar con un libro y es lo que me hace leer constantemente”. 

Además, durante la entrevista estuvo disponible la pizarra #ÉchanosTuCuento para que poco a poco escribieran pequeñas historias que fueron compartidas al final de la noche, momento en el que los tragos cobraron mayor protagonismo, continuando la charla en distintos rincones del bar.

La nota de prensa puede ser leída en Diario ABC y en Luz Cultural. También, parte de la conversación que fue reseñada en Diario 16.  

Fotografías: Kala Madriz.