Foto: Pixabay


La siguiente no es una lista de recomendaciones de libros o manuales para transformarnos, de un día para otro, en seres políticamente correctos; ni tampoco para defender la idea de la incorrección política como respuesta a las sonadas —y escuetas— frases: «Hoy no se puede opinar sobre nada, hoy no se puede ofender a nadie»

Esta es, más bien, una recopilación de títulos que se cruzaron, indiscriminadamente, queriendo indagar en torno a este término utilizado y adaptado según el escenario. ¿Tendrá razón Marcel Gascón, en su artículo publicado en JotDown, donde plantea que «es la forma de censura más sutil y eficaz del mundo libre»? Señala: «Pocos lo niegan, quizá porque cada cual elige la parte del espectro que le conviene para designar prisionero al adversario».  

Como intento de responder a esta pregunta —y muchas más—, dejamos aquí algunas referencias bibliográficas y los tips de dónde encontrarlas.  

La verdad de la tribu: La corrección política y sus enemigos

¿Por qué suscita tanto interés? es una de las interrogantes del periodista Ricardo Dudda en el ensayo La verdad de la tribu: La corrección política y sus enemigos. La obra parte de cuestionar si el término es tan siquiera real, puesto que hay quienes lo relacionan con «la hipersensibilidad y la cultura de la queja (…) neologismos como “portavozas” y eufemismos como “persona de color” en vez de “negro”».  

Así, con la intención de ofrecer luces, va citando autores que aportan definiciones encontradas: desde la demonización hasta la reivindicación. El análisis incluye la disyuntiva de denominarse políticamente correcto o identificarse con un lado contrario. 

En el primer caso no debería haber inconveniente, puesto que es una elección sinónimo de respeto, inclusión y protección; mientras que en el segundo, estaríamos vinculándonos con una actitud de «aparente autenticidad», escondida detrás de un «hablar claro» que «es una excusa para decir lo que no se puede decir  y que la sociedad no ve como aceptable». 

Autor: Ricardo Dudda. 

Editorial: Debate. 

Año: 2019

Dónde encontrarlo: Me gusta leer.

© Pixabay.

Entre el insulto y la dictadura del buenismo

Hace tres años, el psicólogo Jordan B. Peterson, protagonizó una serie de vídeos en YouTube manifestando su postura en contra del entonces proyecto de ley C-16. A partir de la crítica por declarar ilegal «la discriminación basada en identidad de género o expresión», su voz ha resonado en conferencias y en las redes sociales, participando en el intenso debate de «lo políticamente correcto como enemigo de la libertad de expresión, el debate abierto y el intercambio de ideas»

En La corrección política: ¿Hay vida inteligente entre el insulto y la dictadura del buenismo?, publicado por Planeta, el controversial profesor de la Universidad de Toronto, comparte autoría con el actor británico Stephen Fry, el sociólogo Michael Eric Dyson y la columnista del New York Times Michelle Goldberg, figuras con quienes sostuvo un candente encuentro sobre este tema: Political Correctness, transmitido en la serie Munk Debates

Los diversos planteamientos, que van desde el cercenamiento de la democracia, la censura y crispación política, a la igualdad, inclusión y tolerancia, son recogidos en estas páginas que son el resultado de un show de una dos horas de duración y que inició con la provocadora frase de Michael Eric Dyson: «Lo que tú llamas corrección política, yo lo llamo progreso».

Autores: Jordan B. Peterson, Stephen Fry,  Michelle Goldberg, Michael Eric Dyson. 

Editorial: Planeta

Año: 2019

Dónde encontrarlo: Amazon. 

© Debby Hudson. Unplash.

Un ensayo de pensamiento para el final del milenio

En 1998 el término «corrección política» era bastante popular. Una conferencia del actor Charlton Heston: Winning the cultural war in America fue el aliciente para que Fernando Alonso Barahona, escritor y analista cinematográfico español, decidiera escribir sobre una temática que, considera, «responde a un nivel de pensamiento —político e intelectual— que ha sido establecido por un cierto establishment y del que es difícil zafarse so pena de aislamiento en medios de comunicación».

Políticamente incorrecto: ensayo de pensamiento para el final del milenio pasea por el pensamiento de Ortega y Gasset, Unamuno, Eugenio D’Ors o Julián Marías. Los define como pilares de la independencia y libertad para pensar y la defensa de un mínimo sólido de valores positivos y permanentes. 

Aunque fue publicado antes del 2000, el autor considera que todavía puede interesar en virtud de su contenido histórico y filosófico. También por sus continuas referencias no solo a la política sino al arte (cine, literatura, teatro). «Me propongo revisar el contenido y adaptarlo a la realidad del siglo XXI».

Autor: Alonso Barahona, Fernando. 

Editorial: Ediciones Internacionales Universitarias. 

Año: 1998. 

Dónde encontrarlo: Catálogo de la BNE.

La ley del más débil o genealogía de lo políticamente correcto 

Para André Lapied, profesor de la Universidad Paul Cézanne, en Aix-Marsella y director del Departamento de Filosofía económica del Groupment de Recherche en Economie Quantitative d’Aix Marseille, este tema alberga grandes contradicciones. Son las que pretende descubrir en La ley del más débil o genealogía de lo políticamente correcto, ensayo en tres partes: el resentimiento (que impone la ley del más débil), la negación del individuo (que erradica cualquier aspiración a la autonomía) y el comunitarismo (que reagrupa a los corderos en sus respectivos rebaños).

La traducción de este libro está a cargo de Manuel Ballester, catedrático de Filosofía. Expone un «texto que aborda el origen histórico (la izquierda americana) a través de diversos autores y libros que lo han estudiado» —entre ellos Lapied—. Hace énfasis en cómo es necesario, dentro de los ámbitos de la corrección política y el totalitarismo, encontrar siempre los bandos de buenos y malos, culpables e inocentes

De acuerdo al resumen de la obra, el autor «persigue dejar al descubierto el fraude intelectual del pensamiento único, casi sinónimo de ausencia de pensamiento» y desvelar las fuerzas actuantes, hacer pensar: ésos son los objetivos del presente ensayo.

Autor: André Lapied. 

Editorial: Tres Fronteras. 

Año: 2009

Dónde encontrarlo: Dykinson.

La estrecha relación entre traducción y corrección política 

Desde la mirada de María Rosario Martín Ruano, traductora en ejercicio y profesora de traducción en la Universidad de Salamanca, resulta curioso la estrecha relación que se teje entre la traducción —y por consiguiente el lenguaje— y la corrección política. A lo largo de sus investigaciones, puso el foco de interés en el fenómeno de aplicación e interiorización de la expresión «lo políticamente correcto», independientemente de su origen en otra cultura diferente a la española: los Estados Unidos. 

En este artículo habla de la «notable» manipulación que sufrió desde su cultura de origen. «De hecho, llegó a España reseñado como un amplio movimiento social pluralista, abanderado por feministas, grupos desfavorecidos y etnias minoritarias, defensor de una visión más realista e inclusiva de Norteamérica y de las colectividades que la forman». 

Para adentrarnos en la dimensión social y cultural de ambos, proponemos estos tres libros de la autora: A propósito de lo políticamente correcto (1999); Traducción y corrección política: interrelaciones teóricas, reescrituras ideológicas, trasvases interculturales (2001); El (des)orden de los discursos: la traducción de lo políticamente correcto (2003). Este fenómeno «muestra que la traducción y las reescrituras, lejos de ser procesos inocentes e inocuos, son importantes instancias de reproducción y cambio cultural».

Autora: María Rosario Martín Ruano

Dónde encontrarlos: Amazon, Research Gate, Casa del libro.

© Brian Merrill. Pixabay.

Corrección política, lengua y posverdad

«La corrección política es una nueva forma de censura», decía el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, en una conferencia que tuvo lugar en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, en 2018. El contenido de aquella disertación es el precedente de Lengua, corrección política y posverdad, título que inaugura la nueva colección de la Biblioteca de Gobernanza y Derechos Humanos, de la Cátedra de Estudios Iberoamericanos Jesús de Polanco. 

En la web de la Fundación Santillana se puede leer un adelanto del libro, el cual inicia con el relato de una anécdota que data de los ochenta, cuando era profesor visitante de la Universidad de Colorado en Boulder. «Recuerdo que les dije a mis alumnos: la novela picaresca española, escrita en tiempos muy distintos a los nuestros, entre mediados del siglo xvi y del xvii, está, como hemos podido comprobar mediante la lectura, en las antípodas de la corrección política. Es más, con frecuencia obedece deliberadamente a un designio discriminador y ofensivo, denigrante contra las minorías».  

Autor: Darío Villanueva. 

Editorial: Fundación Santillana. 

Año: 2019.

Dónde encontrarlo: Fundación Santillana.

Un término en constante revisión

Al parecer, vivimos el tiempo donde está «mal visto» identificarse con la corrección política. Es caldo de cultivo de sátiras y exageraciones por parte de quienes se jactan de decir las cosas «como son», sin pelos en la lengua. Pero, es innegable que las formas de expresión de una sociedad son cambiantes. Nunca está de más revisarlas y reconocer las necesidades de transformación en cada contexto sin llegar a los extremos de abusar de los eufemismos. 

Otro de los libros de corrección política que también se cruzó en el camino, y que prácticamente es una apología al racismo, es ¡No le llame negro, llámele subsahariano!, una guía para «conocer y evitar ser políticamente correcto». El autor, Felipe Botaya, puntualiza que la eliminación de las palabras «mal sonantes» solo pretenden arquear la realidad para que «lo que antes nos parecía malo, ahora nos parezca digerible»; y culpabiliza de estas modificaciones a sectores que pretenden acabar con «el hombre blanco». 

Una muestra de cómo la postura de la incorrección política, a veces, puede ser un manto que recubre opiniones homófobas o racistas, en un entorno en el que temas como la diversidad y el multiculturalismo están a la orden del día.