Arte: Anderson Villalobos.


En rasgos generales, política es toda actividad humana referida a la gobernanza, organización, mantención y legislación bajo la que se sostiene una sociedad, agrupación sindical, ciudad, Estado, y comunidad. Y por lo mismo, debiera estar orientada al bien común, pero como hemos visto, no siempre es así.

Somos animales políticos, por lo que la mayoría de nuestras acciones conllevan la práctica de la política. Básicamente el ejercicio del poder desde una casta, en la que no hay participación ciudadana, más allá de las votaciones esporádicas por quienes integran las cúpulas, por lo que, la única forma de disidencia es mediante el ejercicio de la protesta y la desobediencia civil.

Desde el punto de vista de los derechos laborales, la salud y educación, ha habido muchos cambios positivos, pero no gracias a los políticos. Todos los logros relativos a los derechos laborales, salud y educación, no son propuestos desde el poder económico y político. Se trata de logros de la gente mediante los movimientos sociales.

Todo progreso supone un avance. Si lo que buscas es perfeccionar tu inglés, mediante la práctica, estarás haciendo progresos. Toda mejora lo es, pero desde el punto de vista de la sociedad occidentalizada, progreso es lo que conlleva el crecimiento, tanto económico como en calidad de vida, lo que implica, o debiera, una disminución de la pobreza.

Ahora estamos mucho mejor que antes de la primera Revolución Industrial, y mejor que hace 100 años, pero a veces percibimos que no es así, porque cada época tiene sus pros y contras, y no siempre estamos al tanto de dichas mejoras respecto a épocas anteriores.

Respecto a los daños colaterales, siempre los ha habido, pero nunca de tan profunda trascendencia como ahora. Los occidentalizados hemos progresado a un costo ambiental tan alto, que es posible que no logremos revertirlo, lo que terminará por afectar gravemente la calidad de vida de millones, sino billones.

Por qué hay pobreza

Durante casi toda la historia humana, la mayoría ha transcurrido en la pobreza. Desde que se desarrolló la agricultura, la humanidad se ha dividido en los dueños de la tierra (soberanos, faraones, emperadores, señores feudales, monarquía), y quienes la trabajan.

La disminución de la misma ha sido un desarrollo bastante reciente, a partir de la primera Revolución Industrial, aunque no generalizada. La disminución de la pobreza se ha producido en los últimos 70 años. Materialmente, el acceso a los bienes básicos y de consumo, salud y educación hacen pobre a alguien.

Por convención, se considera en la pobreza extrema, a quien vive con menos de dos dólares al día. Hay cientos de millones en esa condición, pero una gran parte se encuentra en una extensa clase media que se fue desarrollando y expandiendo a partir de la creación de las máquinas a vapor, hasta el presente.

Soy ateo, así es que, no me referiré a la pobreza espiritual, sino más bien, a la pobreza intelectual, la carencia de formación valórica y la falta de ética. Estos son problemas extendidos en nuestra sociedad, y me atrevería a decir que es la causa de muchos problemas que nos aquejan.

La ley del más apto

En realidad no es una ley, sino más bien un concepto acuñado por Darwin refiriéndose a la supervivencia de quienes se adaptan mejor a los cambios medioambientales.

Ha sido tergiversado por el darwinismo social, profesado por la supremacía de una élite. La casta económica, política, raza (no hay razas, sólo una especie: la humana) y la nacionalidad, supuestamente tienen derecho genético por sobre los demás. Un sinsentido por donde se le mire.

Cuando la bonanza económica es acaparada por una minoría, siempre habrá pobreza. Pues la riqueza no viene del aire, sino de recursos finitos, y donde hay acumulación, hay carencias en alguna parte.

Ocurrió durante la colonización, lo que dio lugar al “primer y tercer mundo”, y sigue ocurriendo, sólo que ahora no son las naciones colonialistas, sino las multinacionales las que acumulan el poder económico, resguardados por la casta política. Hay empresas como Apple y Alphabet Inc. que tienen más poder económico que algunos países.

Al poder no le interesa

Los pobres son el producto del individualismo egoísta inculcado por décadas de adoctrinamiento social y político, y de la indolencia de quienes no son pobres. Eso incluye políticos, a quienes acumulan el poder económico, y la clase media, que es la mayoría de la humanidad.

Si lo miramos desde lo económico, con el dinero que mueve el mercado del lujo, que este año alcanzará los 300 mil millones de dólares en ventas, se podría eliminar la pobreza varias veces. Según estimaciones de la UNESCO, unos 75.000 millones de dólares al año.

Y si consideramos que la educación es el primer paso para erradicar la pobreza, conseguir la educación primaria universal costaría según la UNESCO, unos 5.600 millones de dólares anuales.

Tal diferenciación es aberrante. Quienes participan del mercado del lujo, no les interesa ni erradicar la pobreza, ni la educación primaria universal. Para el resto del mundo es algo normal. Incluso es un derecho.

Pobreza según un sistema

La pobreza causada por el comunismo —no diría socialismo, porque comunismo y socialismo no es lo mismo— , se debe al manejo poco eficiente recursos financieros, materiales y humanos, de parte de los gobernantes, que son los que controlan los recursos y los medios de producción, al sobrecargar al Estado de costos fijos, y sus políticas aislacionistas.

En cambio, la pobreza del capitalismo, es una consecuencia de la acumulación de riquezas de un sector muy pequeño y privilegiado, donde se concentra el poder político-económico, en desmedro de una mayoría a la que no alcanza el “chorreo”, que nunca fue.

A todo gobierno no le debería convenir la pobreza. Le resulta mejor una clase media robusta que pague impuestos. Una gran parte provienen de la clase media. Mientras menos pobreza, más impuestos.

La acumulación, la desigualdad, y la indolencia son claves. Bastaría con reducir una fracción de lo que se gasta en armamento, y sobraría plata.

Es más, con que 1% más rico, pusiera 100 dólares al año cada uno, se podría erradicar la pobreza de un plumazo. Con la suficiente voluntad política y ciudadana, la pobreza sí pudiera ser asesinada.